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Continuity

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Un hombrecito, una llave y una puerta. Hasta ahí, es un sencillo juego de plataformas. El giro ingenioso y espectacularmente elegante consiste en trocear el nivel en distintas piezas de puzzle, haciendo que el hombrecito sólo pueda pasar de una partición a otra si la frontera que las une casa perfectamente. Y con esta idea Elias Holmlid, Dmitri Kurteanu, Guy Lima Jr. y Stefan Mikaelsson ganaron el Best Student Game Award en el Independent Games Festival 2010: Continuity.

Continuity

Continuity: la idea

Este nivel se resuelve con sólo cuatro transiciones entre piezas, pero a medida que se avanza en el juego las cosas se complican: aumenta el número de llaves necesario para abrir la puerta, y el puzzle empieza a ser un auténtico quebradero de cabeza:

Continuity

Continuity: el reto

A estas alturas viene bien haber jugado a cosas como Portal y manejar trucos del estilo de hacer saltar al hombrecito y cambiarle el suelo mientras está en el aire. Eso sí, la dificultad no radica siempre en el puzzle; a veces, lo que hace falta es un poquito de maña para volar:

Continuity: sólo para Arthur Dent

Continuity: sólo para Arthur Dent

Ya sabes, como dice Douglas Adams en La vida, el Universo y todo lo demás:

El volar es un arte o, mejor dicho, un don.
El don consiste en aprender a tirarse al suelo y fallar.

 
Sin duda, Continuity es conceptualmente uno de los mejores juegos en flash que he visto en mucho tiempo. Quizás se haga un poco corto y simplón, pero tiene muchísimo potencial: basta un cronómetro, y los niveles con más de seis piezas pueden ser un infierno. Si además se le añaden pulsadores y compuertas, el juego se convierte en una auténtica maravilla. Espero que haya segunda parte pronto.

Highedge?

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La segunda parte de Blocks with letters on empieza con el nivel de dificultad con el que acababa el juego original. Y se pone aún peor. Tengo una intensísima relación de amor-odio con cada nivel. Si me quejaba de los botones que transforman una letra en la siguiente del abecedario (los naranjas con el simbolito >), ahora se juntan con un elemento nuevo: las gafitas que generan un nuevo bloque con la misma letra (un duplicador, vaya):

More blocks with letters on

More blocks with letters on

¡Así cómo puñetas voy a adivinar el anagrama de la solución sin pistas?

Es horrible.

Me encanta.

Written by descatalogado

2009/12/05 at 12:36 pm

Blocks with letters on

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El último juego del que me he enamorado en Kongregate aúna mis dos modalidades favoritas: juegos de lógica y juegos de palabras. En Blocks with letters on tienes que mover una serie de bloques con letras en ellos (sí, estos también se han roto la cabeza buscándole un título al juego) hasta formar la palabra correcta en la salida. Empieza fácil, pero a medida que avanzan los niveles aparecen letras que pueden volar, teletransportes, botones que activan y desactivan bloques, puntitos que hacen que las letras se giren, paredes pegajosas, y lo peor que te puede pasar cuando tienes que hacer anagramas: bloques que transforman una letra en su siguiente en el abecedario. De modo que hacia el final puedes encontrarte con algo así:

Blocks with letters on

Blocks with letters on

 
El juego mola muchísimo, es doblemente frustrante (encontrar la palabra, y encontrar el modo de formarla), y muy divertido, no sólo por las pifias que cometes por el camino, sino porque después de acertar cada palabra se muestra una pequeña animación con una situación en la que se use la palabra – y los autores están fatal. Pero muy muy mal de la olla.

Y lo mejor de todo: acabo de descubrir que ya tiene segunda parte :-D

Written by descatalogado

2009/11/27 at 9:41 am

Karōshi

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Karōshi, en japonés, significa muerte por exceso de trabajo. Se trata de muertes súbitas como infratos o apoplejías causadas por la presión y el estrés laboral. El primer caso reconocido data de 1969, y desde entonces la propia ansiedad al karōshi se suma al problema:

For example, a big life insurance company investigated 500 male white-collar workers in top-ranking corporations in Tokyo. The report shows that 46 percent of respondents were anxious about their own risk of karoshi. A quarter of them experienced complaints from their families related to anxiety about karoshi. Around 5 to 20 percent of the workers themselves were afraid of the high risk of karoshi.

Las cifras reconocidas por el Gobierno me parecen de por sí chungas:

The Japanese Ministry of Health, Welfare and Labour published relevant statistics in 2007: 147 workers died, many from strokes or heart attacks, and about 208 more fell severely ill from overwork in the year to March, the highest figure on record and 7.6 percent up from the previous year. Another 819 workers contended they became mentally ill due to overwork, with 205 cases given compensation, according to the ministry data released on Wednesday. Mentally troubled workers killed themselves or attempted to do so in 176 cases.

Toda esta gente viene a ser uno de cada 12.000 japoneses. Pero estas son las cifras reconocidas oficialmente, insisto. Un estudio de 1997, cuando desde el Ministerio sólo se reconocían entre 20 y 60 muertes anuales, recogía estimaciones de que un tercio de las muertes por problemas cardiovasculares y cerebrovasculares podían deberse al exceso de trabajo, elevando la cifra a 10.000 karōshi año.

¿Qué hacer ante este problema? El Gobierno japonés está trabajando (espero que no excesivamente) para solucionarlo, limitando las horas extra y obligando a los trabajadores a pasar exámenes médicos para poder realizarlas. Las empresas también están poniendo de su parte, pero parece que el problema de fondo está demasiado arraigado en la cultura japonesa:

In 2007, Mitsubishi UFJ Trust & Banking, a division of Japan’s largest banking group, started to allow employees to go home up to three hours early to care for children or elderly relatives. So far, just 34 of the company’s 7,000 employees have signed up for the plan.

 
De modo que yo propongo una solución mucho más sencilla. La próxima vez que te sientas agobiado en el trabajo, descansa un rato y juega a Karōshi, una serie de juegos en Flash cuyo objetivo es resolver los puzzles de cada nivel para que el señor de traje y corbata consiga matarse:

Karōshi Suicide Salaryman

Karōshi Suicide Salaryman

 
El juego, además de original en su concepto, es muy muy divertido y cafre. Y en una de las secuelas te conviertes en Super Karōshi y tienes que conseguir que todos los demás empleados mueran antes de poder morir tú tranquilamente.

Super Karōshi

Super Karōshi

¡Nunca morir en un juego fue tan difícil!

Written by descatalogado

2009/09/20 at 11:39 am