Mejor, hablemos del tiempo

porque como me tires de la lengua…

Archive for the ‘viajes’ Category

Absolut Traveler’s Exclusive

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La primera vez que hablé por aquí de mi colección de botellas de Absolut ya dije que la mayoría provenían de aeropuertos de medio mundo. En cierto modo, buscar nuevas botellas en el duty free es una tradición de cada uno de mis viajes que ha conseguido que más de uno se acuerde de mí cuando viaja:

Absolut Postcards

Absolut Postcards

 
Así que me ha parecido una idea bien pensada que la botella de este año venga con el subtítulo de Traveler’s Exclusive (que luego a saber dónde más la venden, claro, que yo sólo miro los aeropuertos). Se trata de Absolut flavor of the Tropics, y aunque yo nunca haya llegado a cruzar ninguno, tengo gente que sí:

Absolut flavor of the Tropics

Absolut flavor of the Tropics

 
Creo que es la primera botella (no funda) que no tiene el nombre centrado debajo del sello y el texto de la tradición sueca de más de 400 años. El mapa viene con una leyenda de colores, diciendo que los sabores son mango, naranja, lichis (no sé cómo lichis se escribe lychee en español), piña y melón, y aunque -como todas- sabe a colonia, al menos esta huele genial. Eso sí, la leyenda es un FAIL en toda regla:

Absolut legend FAIL

Absolut legend FAIL

Y es que, pasándose por la parcelita genital sus anteriores botellas, etiquetan el mango de color rojo (raspberri), la naranja de naranja (mandrin), los lichis de gualdo (mango), la piña de amarillo (citron) y el melón de verde (pears). Y aprovecho para quejarme de que Absolut Mango es la primera botella a la que no le han trastocado el nombre con respecto al sabor. Y sí, Ruby Red está aquí sólo para hacer bonito, porque es que la niña se nos ha hecho mayor (que tengo la miniatura desde 2007 pero la grande no la había visto nunca):

Ruby on Vodka

Ruby on Vodka

Y hablando de grande, por fín tengo la botella más grande de todas, la de 1,75L, que me brinda la ocasión ideal para pasear mi absolut camiseta:

Absolut Garrafón

Absolut Garrafón

Con esta botella ya son cinco los tamaños que tengo: 50mL, 200mL, 700mL, 1L y 1,75L. Y en el maravilloso aeropuerto de Munich tienen la de 500mL, que no la había visto desde Sofía en 2005. (Sí, fui uno de los últimos vuelos en salir normalmente antes de la nube de ceniza volcánica).

Para rematar, la otra incorporación que ha tenido la colección desde el último recuento es la funda Absolut Rock Edition (aunque el cuero y los pinchos iban más para un Absolut Sadomaso), que, como me negaba a comprarla, al final me regalaron. ¡Mil gracias! Con esta ya son dos las fundas que tengo, pero es un mercado en el que me niego a invertir más pasta. Al menos esta tiene en su interior la botella de Absolut Vodka de 1L, que era otra que me negaba a comprar :-)

Absolut SM Absolut Skin

Absolut SM // Absolut Skin

 
Y con esto, la foto de famila: 27 botellas distintas a las que ya no hay quien las haga posar:

Absolut Collection (27)

Absolut Collection (27)

Absolut Flavors (11)

Absolut Flavors (11) en orden de llegada

Absolut Rainbow

Absolut Rainbow


(Sin lugar a dudas, mucho mejor que su Absolut Colors)

Absolut Gradient

Absolut Gradient

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Written by descatalogado

2010/04/21 at 1:07 pm

Zapatos, girasoles y robots multimillonarios

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El otro día estaba recomendando Surely you are joking, Mr. Feynman! cuando descubrí entre sus páginas un par de zapatos de Van Gogh que me traje de Amsterdam hará ya un par de años:

A pair of shoes (1886), Vincent van Gogh

A pair of shoes (1886), Vincent van Gogh

 
Y me he dicho ¡pues vamos a hablar de Van Gogh! Pero como a mí el impresionismo y en general todo el arte moderno me cuesta apreciarlo (el porcentaje que me parece una puta mierda sobrepasa con creces el que me gusta), pues tampoco tenía mucho que contar, así que he optado por recurrir a los girasoles de Arles, de los que sabía que había 6 y yo ya he visto dos.

Realmente eran siete, y gracias a la Wikipedia he descubierto también por qué me parecían todos iguales: se trata de cuatro versiones iniciales (agosto de 1888) y de tres repeticiones (enero de 1889):

Zonnebloemen, primera versión (1888), Van Gogh Zonnebloemen, segunda versión (1888), Van Gogh Zonnebloemen, tercera versión (1888), Van Gogh Zonnebloemen, cuarta versión (1888), Van Gogh

Zonnebloemen (Girasoles), versiones 1-4 (1888), Van Gogh

Zonnebloemen, primera repetición (1889), Van Gogh Zonnebloemen, segunda repetición (1889), Van Gogh Zonnebloemen, tercera repetición (1889), Van Gogh

Zonnebloemen (Girasoles), repeticiones 1-3 (1889), Van Gogh

 
La segunda versión fue destruida en un incendio durante la Segunda Guerra Mundial, y por eso ya sólo son seis. La primera versión pertenece a una colección privada en EE.UU. La tercera está en la Neue Pinakothek de Munich, y la cuarta en la National Gallery de Londres (sile). La primera repetición está en el Museo de Arte de Philadelphia; la segunda, en el Museo Van Gogh de Amsterdam (sile); y la tercera en el Museo Sompo de Arte de Tokio. Ahora ya sabéis a dónde tendríais que viajar para completar la colección – aunque con ver dos, está todo prácticamente dicho…

Como anécdota graciosa, decir que, si parece que Magritte tenía problemas para pintar caras en sus cuadros, Van Gogh los debía de tener para contar las flores de los suyos, porque los 12 y 14 girasoles que anuncia en las versiones tercera y cuarta son en verdad 15 y 16, respectivamente.

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Un pañuelo cada vez más pequeño

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Los mapas proporcionan una representación geográfica de una área, de manera simbólica o realista. Por ejemplo, resulta impresionante –y da miedito– las cosas que hace Google Maps gracias a la cartografía vía satélite y a la cartografía a pie de calle del Google StreetView. Sin en cambio, luego tenemos atrocidades como el mapa esquemático de la red de metro de Madrid, que al perder la referencia geográfica ya no sirve para orientarse ni para estimar la distancia que separa dos puntos (antes y después, pdf>1MB)

De todas formas, un proyecto del Centro de Investigaciones Conjuntas (JRC) de la Comisión Europea y el Banco Mundial ha demostrado que las distancias en un mapa ya no son lo que parecían, y que aunque el mundo es muy grande, a día de hoy quedan muy pocos sitios que estén lejos. El siguiente mapa recoge el tiempo de viaje que hay en cada punto a la gran ciudad (de más de 50.000 habitantes) más cercana, combinando la información del terreno con los medios de transporte disponibles en cada región (carretera, tren y red fluvial):

Tiempo de viaje a una ciudad de más de 50.000 habitantes

Tiempo de viaje a una ciudad de más de 50.000 habitantes
(Pulsar para ampliar)

 
Los puntos más claros de todos indican tiempos de menos de una hora, los naranjas unas cuatro, y los rojos unas dieciocho. Los puntos negros son las regiones más “remotas” del planeta, y aún así están a menos de cinco días de una gran ciudad. El caso más extremo el de Tibet, que está a veinte días a pie de la ciudad más cercana. Y ya. Eso es todo lo que puedes alejarte de la civilización. Un dato muy siginificativo: el 10% de la superficie terrestre (aunque el estudio no incluye la Antártida) está constituido por estas regiones remotas — pero es que el 95% de la población mundial está concentrada en exactamente la misma cantidad terreno…

No he encontrado el estudio original por ningún lado (aunque éste tiene pinta de estar relacionado), de modo que los datos los he sacado de aquí y de aquí, y las fotos de la galería de New Scientist. En especial me ha gustado el mapa de la red ferroviaria, que explica por qué el Interrail funciona tan bien en Europa, y en el que destaca la herencia colonial de India:

Red mundial de ferrocarril

Red mundial de ferrocarril

 
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Written by descatalogado

2009/12/03 at 9:38 am

Madrid con otra luz

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Un poco por casualidad ayer terminé entrando en la antigua Casa de Correos de la Puerta del Sol (sí, el edificio del reloj de las campanadas), donde no había estado nunca, para ver una exposición de fotografía de Fernando Manso que intenta captar un “Madrid Inédito” (a pesar de que las fotos ya están puiblicadas en un libro). Una de las premisas venía a ser nada de cielos azules, por lo que hay un montón de juegos cromáticos en las nubes, escenas de niebla y, lo que sí que es altamente inusual en Madrid capital, escenas nevadas. Sin embargo, también hay mucho HDR y fotos directamente quemadas para que se vean más blancas.

Palacio de Cristal (El Retiro), Fernando Manso
Palacio de Cristal (El Retiro), Fernando Manso

Palacio de Cristal (El Retiro), Fernando Manso

Catedral de la Almudena, Fernando Manso

Catedral de la Almudena, Fernando Manso

Parque de El Capricho, Fernando Manso

Parque de El Capricho, Fernando Manso

Vista aérea desde el Círculo de Bellas Artes, Fernando Manso

Vista aérea desde el Círculo de Bellas Artes, Fernando Manso

Cibeles, F. Manso

Cibeles, F. Manso

Algún punto de la Comunidad, Fernando Manso

Algún punto de la Comunidad, Fernando Manso

 
Esta última ya no es que no me sepa dónde es, sino que además la he tenido que fotografíar con el móvil del catálogo de la exposición, así que es muy lamentable. Pero en grande era una de las más bonitas. Hay más que no he encontrado por la red. Quien se dé prisa aún puede ver la exposición hasta mañana. Después, parece que habrá siete fotos en el bar del Hotel The Westin Palace de Madrid hasta el 15 de enero. Como colofón de ésta, decir que gracias a la exposición me he enterado de que en Madrid hay un bosque de Finlandia. Está en Rascafría, y además del embalse fotografiado, al parecer tiene una sauna…

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Personal Space Invaders

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Space Invaders es un videojuego de 1978 de matar marcianitos. El caso es que se ve que en su día no se mataron los suficientes, y desde 1998 la invasión, ayudada por un artista que se hace llamar Invader, se está llevando a cabo en forma de mosaicos en los sitios más insospechados de las principales ciudades del mundo. Yo me enteré de la invasión en una esquina de Amsterdam:

08 Berenstraat / Keizersgracht (Amsterdam)

08 Berenstraat / Keizersgracht (Amsterdam)

Pero hay muchos más repartidos por la ciudad, que ya ha sido invadida 26 veces.

I Amsterinvader

I Amsterinvader

Tengan cuidado, la próxima ciudad podría ser la suya.

Mapa de la invasión

Mapa de la invasión

Actualización: ¡Están dispuestos a invadir las bebidas!

Cubiteras de Space Invaders

Cubiteras de Space Invaders

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2009/03/30 at 9:36 am

La señorita Wurtz estaría muy decepcionada

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Oude Kerk, Amsterdam

Oude Kerk, Amsterdam

La Oude Kerke de Amsterdam es un sitio cuando menos peculiar, rodeada de los escaparates del Bario Rojo y con un meadero público (perdón, pissoir) justo enfrente.

Amsterdam Pissoir, by attommb in Flickr

Amsterdam Pissoir

Evidentemente, era un sitio ideal para ambientar parte de una novela de John Irving, y así en Until I find you (Hasta que te encuentre) tenemos a William Burns interpretando el prodigioso órgano de la iglesia para una congregación de prostitutas. Sin embargo, no es hasta que has pagado la entrada a la Oude Kerk que te informan de que están restaurándola, y entonces descubres atónito que la iglesia está totalmente vacía por dentro, con los bancos apilados en un rincón y lo único que hay es un par de grúas y maquinaria por ahí aparcadas.

El órgano más querido de las putasLa Oude Kerk, vacía

Un órgano deslustrado en una iglesia vacía

No sé cómo sería el interior de la Oude Kerk antes, pero a mí me ha resultado terriblemente decepcionante. ¡Pobre señorita Wurtz! No hay nada, como demuestra esta imagen equirrectangular en HDR (¡esto es un vicio!):

Vista equirrectangular en HDR de la Oude Kerk

La Oude Kerk por Patrick Hoff

Patrick Hoff, el autor de esta foto y de las dos siguientes vistas estereográficas, se ha currado además una vista interactiva (tarda en cargar, pero merece la pena).

Vista estereográfiaVista estereográfia

De la tierra a los cielos

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2009/03/22 at 12:07 pm

Hotel V

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Elegí el Hotel V porque tenía un precio y una localización razonables, y el baño parecía nuevo, que a fin de cuentas es lo importante. Y oye, la verdad es que el estilo está chulo. En general. Luego hay cosas como el cuarto de baño del bar:

Atención al cuarto de bañoAquí viene a mear James Bond

Debe haber sido diseñado por si James Bond se pasa a echar un meo

La parte divertida llega cuando te dicen que tu habitación está en el sótano, planta -1:

La primera vez que -1 no es el garaje

La primera vez que -1 no es el garaje

Efectivamente, la habitación tan sólo cuenta con un mísero ventanuco por el que, en un día nublado, no entra luz. Tampoco tiene armario, mesa de escritorio (yo iba en viaje de trabajo) o una silla donde dejar los pantalones, ya puestos. Eso sí, aunque no se aprecie bien, ¡el suelo es de conglomerado dorado! Y para terminar de compensar las carencias, la habitación cuenta con un escalón a cada lado de la puerta:

Escalones en la habitación

Y escalón para entrar en el baño, por supuesto

Tal vez no sería tan malo si no fuera porque esta es la habitación accesible, que hay otras a donde no se puede ni llegar en el ascensor…

Al menos, el hotel te invita a una copa gratis en el bar, y debe ser de los pocos del mundo que te brindan la oportunidad de dormir en la habitación 007:

La habitación 007

Ajá, ahora lo del baño tiene más sentido...

Written by descatalogado

2009/03/13 at 9:11 am